lunes, 27 de diciembre de 2010

La sorpresa del año "Buried" de Rodrigo Cortés


De nacionalidad española Rodrigo Cortés, posee un indiscutible talento el cual lo dejó mas que claro en su último trabajo cinematográfico identificado bajo el título de Buried. Mi discurso se refiere a que no cualquiera puede mantener a un espectador atento durante 94 minutos con elementos simples y escasos como un actor y en el escenario un mísero ataúd elaborado de madera.

Para lograr esto, la trama debía ser por demas interesante, y las herramientas que se muestran durante la cinta son tan simples como un encendedor y un teléfono celular que sustentan la mayoría del tiempo en el que Paul Conroy (víctima de ésta historia), pasa los momentos más frustrantes de su existencia.

Dicho thriller fabricado en Barcelona en 17 días y con presupuesto entre los tres y cuatro millones de euros, consistió para su único protagonista Ryan Reynolds, un descomunal fastidio el cual le dejó como consecuencia los dedos lastimados a causa del constante uso del encendedor, al igual una espalda adolorida y con ciertos rastros de sangre.

Sin embargo, los frutos fueron recompensados y tanto la critica como el público quedaron más que fascinados a tal grado que la compañía Lionsgate negoció los derechos para el uso de su distribución y las salas norteamericanas hacen espera ansiosa de su proyección, aunque las razones puedan ir más allá de la simple curiosidad.

La trama en cierta parte tiene un enfoque político aunque su director lo llegase a negar, el hecho de mezclar las palabras terrorismo, secuestro, Iraquí y una víctima norteamericana, atraería por obvias razones la atención de los norteamericanos quienes poseen una cultura paranoica y antiterrorista obsesiva.

Esto no hace de Buried un filme decadente ni vendido, sin lugar a dudas el asunto político para el espectador queda a un lado, haciendo que este se enfoque por completo en la frustración de su personaje e introducirte una sensación claustrofóbica inevitable.

En definitiva la cinta se ha convertido en una apuesta segura y nada común de lo que muchos hemos sido testigos. Si hemos observado un par de veces en otros filmes escenas donde se entierra en vida a algún personaje, podemos notar que no pasan de unos cuantos minutos. En este caso los 94 min. son dedicados totalmente al ataúd donde Paul Conroy aparece sorpresivamente.

Buried es la majestuosa evidencia de una creatividad sin límites. A pesar de poseer pocos elementos, logra defenderse por su trama y la excelente interpretación de Ryan Reynolds combinado con el talento del director español, le dan al filme un valor artístico admirable.

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